La Buena Semilla: Miércoles 22 Enero
Miércoles
22
Enero
Bendice, alma mía, al Señor.
Salmo 104:1
Él (Jesucristo) que es el principio... para que en todo tenga la preeminencia.
Colosenses 1:18
Dios primero

Como todos los occidentales, hemos aprendido a conjugar los verbos comenzando por la primera persona: yo soy, tú eres, él es... Pero en el idioma hebreo se invierte el orden y se conjuga: él es, tú eres, yo soy, partiendo de la tercera persona del singular. ¿No hay allí un buen ejemplo de lo que debería ser nuestra manera de pensar? Siempre debemos comenzar mirando primero hacia Dios y decir: Él es. Luego considerar a nuestro prójimo para conjugar: tú eres. Y por último pensar en nosotros para decir: yo soy.

En este orden –Dios, el prójimo, y luego uno mismo– Jesús enseñó la ley de Dios al hombre que fue a él para cuestionarle: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón... y a tu prójimo como a ti mismo” (Lucas 10:27). Su vida ilustró perfectamente el orden de prioridades que enseñaba a su auditorio. Desde muy joven se ocupaba de los intereses de Dios su Padre (Lucas 2:49), y a lo largo de su vida buscó “primeramente el reino de Dios y su justicia” (Mateo 6:33).

Pero Jesús también pensaba en todos los seres humanos. Vino a vivir en la pobreza para enriquecerlos con las bendiciones celestiales, para salvarlos y darles la felicidad (2 Corintios 8:9). Él fue el buen Samaritano que vino a socorrer a ese hombre herido, incapaz de salvarse por sus propios medios (Lucas 10:30-37); él es ese buen pastor que salió a buscar a su oveja perdida (Lucas 15:4-5). Iba de un lugar a otro haciendo el bien (Hechos 10:38).

Amigos cristianos, aprendamos a imitar a nuestro perfecto modelo poniendo nuestras prioridades y pensamientos en el orden correcto: Él, tú, yo.

Génesis 25 - Mateo 14:13-36 - Salmo 15 - Proverbios 4:10-13