| La Buena Semilla |
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Jueves 129-236 |
9 Habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo. Hechos 1:9-11 |
Mayo 2013 |
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El Hombre glorificado Durante los 40 días que transcurrieron después de su resurrección, el Señor Jesús hablaba frecuentemente con sus apóstoles. Pero llegó la hora de su ascensión. Los discípulos siguieron con la mirada a su amado Señor y vieron cómo una nube lo recibió. Evidentemente, como en otras ocasiones, era una nube extraordinaria en la que Dios estaba presente, escondiendo su gloria ante los ojos de los hombres (1 Reyes 8:10-11; Mateo 17:5). Además, el “cielo” que recibió a Jesús no era el cielo atmosférico o el cosmos, sino la presencia inmediata de Dios. |
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