| La Buena Semilla |
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Sabado 72-293 |
13
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Marzo 2010 |
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Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor… Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido. Juan 15:10-11 |
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Conocer a Cristo es conocer su gozo Me acuerdo como si fuera ayer de la felicidad de mi hermana Helena cuando se convirtió. Esa noche, al volver a casa, la encontré limpiando la sala de estar. La alegría que iluminaba su rostro llamó mi atención. Cuando le pregunté qué le sucedía, sencillamente contestó: «Me convertí; Jesús es mi Salvador». Esto me dio envidia… y me hizo reflexionar. Mucho tiempo después, yo también pude experimentar lo que dijo el apóstol: “El Hijo de Dios… me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gálatas 2:20). A diferencia de mi hermana, mi gozo por creer fue progresivo, así como la claridad del día, que poco a poco se hizo en mi alma. Pero puedo dar testimonio de que esa apacible felicidad supera todos los demás gozos y persiste aun en los días difíciles. |
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