La Buena Semilla: Miércoles 27 Marzo
Miércoles
27
Marzo
Cristo Jesús… se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
Filipenses 2:5-8
Nosotros y los demás

Un filósofo del siglo XX (20) expresó esta dura frase que dice mucho sobre el egoísmo humano: «El infierno son los demás». Pero no es así. Según la Biblia, el infierno no son los demás, sino, en cierto sentido, el encuentro cara a cara con uno mismo y con sus más miserables recuerdos en los tormentos y en la ausencia de Dios. También existe el infierno como lago de fuego reservado para todos los que no aceptaron a Jesús como su Salvador personal.

Es cierto que el contacto con los demás en este mundo a menudo es una fuente de frustración, conflicto interior o antagonismo abierto. Lo vemos en la familia, en la actividad profesional, en todas las esferas de la sociedad… ¿Por qué? Porque muchas veces tratamos de hallar un lugar para nosotros, y no el peor, a costa de los que nos rodean.

¡Qué contraste con la actitud del Señor Jesucristo! Aquel que estaba por encima de todo, el Creador, se humilló tomando la forma de un hombre en esta tierra, donde siempre ocupó el último lugar.

Nuestro Señor siempre mostró estas dos cualidades inseparables: humildad y servicio. Si seguimos su ejemplo, nuestros contactos con los demás cambiarán de carácter: no solo evitaremos imponernos, pues esto suele provocar reacciones de rechazo en los otros, sino que podremos manifestar algunas similitudes con Jesús: su paciencia, su entrega, su bondad. “Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos” (Mateo 5:45).

Éxodo 39 – Hechos 27:1-12 – Salmo 37:8-15 – Proverbios 12:11-12