La Buena Semilla: Martes 27 Febrero
Martes
27
Febrero
Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.
Juan 6:35
¿Una fe débil?

Un predicador usó esta imagen: «Imagínese que se resbala por una pendiente abrupta que termina en un precipicio. En su recorrido halla una rama al alcance de la mano. ¿Será lo suficientemente fuerte como para sostenerlo? Usted no lo sabe, pero se aferra fuertemente a ella. No necesita estar convencido de la solidez de la rama. Una fe débil, incluso con algunas dudas, fue suficiente para que extendiera la mano y agarrara la rama. En una situación peligrosa y urgente como esta, los sentimientos no cuentan. ¡Lo único importante es la rama! La calidad de nuestra fe no es la que nos salva, sino la Persona en quien confiamos. Jesús es esa rama». Si usted se siente como al borde del precipicio, Jesús está cerca y le tiende la mano; él lo ama, lo escucha y percibe hasta el más mínimo gemido. Él vive, está cerca. ¿Por qué no «tomar la rama», es decir, hablar con él, contarle incluso su rebeldía, su amargura o su desesperación? Háblele directamente, sabiendo que él lo ama y lo escucha. Este es el primer paso de la fe, es decir, el inicio de un diálogo.

En seguida él le dirá:

–“Al que a mí viene, no le echo fuera” (Juan 6:37). Escúchelo y respóndale:

–«Vengo a ti, Señor, con mi necesidad de seguridad, de perdón, de libertad, pero también con mis pecados». Entonces él le dirá nuevamente:

– Conmigo hay perdón. “Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia” (Jeremías 31:3).

T. K.

Éxodo 11:1-12:20 – Hechos 9:1-22 – Salmo 27:5-8 – Proverbios 10:20-21