La Buena Semilla: Domingo 2 Junio
Domingo
2
Junio
Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
Romanos 10:17
Como hierba es el pueblo. Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.
Isaías 40:7-8
Escrito está

Solemos dar gran importancia a nuestros sentimientos e impresiones. Pero, en la vida cristiana, es esencial fundar nuestras convicciones en la Palabra de Dios.

He aquí algunos ejemplos para animarnos:

– No me siento salvo. Sin embargo, está escrito: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa” (Hechos 16:31). ¡Yo creo, por lo tanto soy salvo, Dios lo afirma!

– No siento la presencia del Señor conmigo. Sin embargo, está escrito: “Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20). ¡Él está con nosotros!

– Cuando oro, a veces siento que Dios no me escucha. Sin embargo, está escrito: “El que hizo el oído, ¿no oirá?” (Salmo 94:9). ¡Dios siempre escucha mi oración!

– No siento su amor. Sin embargo, está escrito: “El Hijo de Dios… me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gálatas 2:20). ¡Jesús me ama y lo ha demostrado!

– Todo es difícil, siento que Dios me abandona. Sin embargo, está escrito: “Él dijo: No te desampararé, ni te dejaré” (Hebreos 13:5). ¡Dios no me abandona, ¡él mismo lo dice!

– Llevo mucho tiempo orando, y nada cambia. Siento que Dios me olvida. Sin embargo, está escrito: “Yo nunca me olvidaré de ti” (Isaías 49:15). ¡Dios nunca me olvida!

La expresión “escrito está” da la verdadera certeza al cristiano. Sus sentimientos e impresiones son variables, pero la Palabra de Dios es inmutable, sólida como una roca.

Levítico 13:29-59 – Romanos 9 – Salmo 66:16-20 – Proverbios 16:19-20