La Buena Semilla: Miércoles 1 Mayo
Miércoles
1
Mayo
Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Juan 14:5-6
¿Dónde está el camino?

Un excursionista se perdió en las montañas. Llegó a un cruce, pero no sabía qué camino tomar. ¿Cuál de ellos lo conduciría al pueblo? Afortunadamente halló a otro excursionista que quizá podría orientarlo. Este, bastante hablador, empezó a contarle su vida, a hablarle de la montaña, del tiempo… En cuanto al pueblo al que nuestro amigo se dirigía, realmente no sabía gran cosa; tal vez sea ese camino, o tal vez este… Luego llegó una mujer que conocía bien la montaña; era del pueblo en cuestión, e incluso conocía la casa a donde el hombre perdido quería ir. «Sígame», dijo ella. Entonces todo se aclaró para el caminante: ¡esa mujer era la solución, el camino seguro para él!

De nada sirve conocer las diferentes religiones, comparar los diversos caminos que los hombres siguen para intentar llegar al cielo. Es inútil discutir sobre filosofía. Tampoco sirve saber que Dios existe y discutir sobre la Biblia. Cuando uno está perdido, solo importa una cosa: Conocer el camino. La respuesta es tan breve como la pregunta: “Yo soy el camino”, dice Jesús. Si él es el camino, ¿qué queda por hacer? Jesús también da la respuesta: “Sígueme tú” (Juan 21:22). “En ningún otro hay salvación” (Hechos 4:12). Jesús es el único camino. Él es todo el camino. ¡Él es el camino hoy y siempre!

“Tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda” (Isaías 30:21).

Isaías 44 – Marcos 5:21-43 – Salmo 50:16-23 – Proverbios 14:25-26